Llamadme asocial, borde o rancia (¡tampoco os paséis!). Pero estoy encantada que sea mi pareja el único representante de la familia en el grupo de Whatsapp de "Los Patitos", la clase de nuestro súper-peque. Los grupos de padres y madres del colegio son una auténtica cantera de gente extra motivada , empeñada en demostrar su inagotable capacidad de organizar, innovar y, cómo no, de liderar. ¡Son competencias dignas de admirar! Pero yo no estoy a la altura, lo siento... Por lo que me cuenta mi paciente "infiltrado", llevan una semana preparando el esperadísimo regalo de fin de curso para la profesora. La cuestión es: ¿quién lo espera con más ansias? ¿La susodicha o esos papis y mamis ávidos de oportunidades para hacer gala de su inagotable creatividad? En mi época (que vieja sueno) recuerdo que, el último día de clase, mis padres solían regalar unas pastas o una maceta a mi profesor/a para agradecer su esfuerzo y dedicación -sabían que aguantarme no...
Otra que se cree que sus historias merecen ser compartidas con el mundo